Desde la mente y el corazón

"Nada te turbe, nada te espante. Todo se pasa, Dios no se muda.
La paciencia, todo lo alcanza. Quien a Dios tiene, nada le falta.
Solo Dios, basta".
Teresa de Jesús

domingo, 30 de noviembre de 2008

Enamorarse

Tuve la oportunidad de contactar con una de "las voces más autorizadas en educación" y me dejó un mal sabor de boca.
Sentí -tal vez sea una reacción defensiva- que no aprendí nada. Contrario a eso, por algunos instantes, posteriores a la...conversación? hizo tambalear mis convicciones acerca de lo que es -o debería ser- la labor docente.
Algo maltrecha y cansada, busqué cobijo en un lugar tranquilo y, mientras lamía mis heridas, saqué de mi bolso un artículo del Comercio que resultó ser mi salvación.
Era Jorge Eslava "El Capitán Pirata", hablando acerca de su obra y de su experiencia como educador. Y me encontré con palabras que muchas veces salieron desde mi alma a través de mi boca. Cito: [..] sin embargo, si consigues enamorar a tus alumnos y a la vez enamorarte de ellos, podrás sintonizar. [...]
Eso es algo en lo que yo creo firmemente! Decía Constantino Carvallo que no hay una relación de causalidad entre la enseñanza y el aprendizaje, lo que sirve para unos puede ser oscuro para otros.
Cómo pretender colocar en un mismo saco a todos los alumnos? Hay reglas, hay directivas, hay pautas a seguir, pero cuando hablamos de diversidad, de qué hablamos?
Estar frente a frente con alguien que maneja las directivas desde un escritorio y recoge resultados a través de informes escritos, no me parece que tenga un panorama real de la educación.
Es como los ministros y demás gobernantes, que hablan de solucionar los problemas del país y ni siquiera saben cómo es viajar en un microbús; cómo es estar sometidos a los abusos de los conductores y cobradores, a las insolencias y faltamientos de respeto.
Es fácil hablar de soluciones cuando tienes todo solucionado a tu alrededor.
Todos los "padres" -padrastros diría mejor- de la patria, al asumir sus cargos deberían firmar una contrato de renunciar a sus gollerías: autos lujosos, choferes y los demás etcéteras.
Y los directores de colegio, los que deseen mejorar la educación, deberían estar al lado de los maestros, trabajando a la par con ellos, sin secretarias que les tipeen las programaciones y les preparen las sesiones de clase y los materiales.
Entonces sabrían de las verdaderas dificultades y carencias.